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I Domingo: Bautismo del Señor

Enlace permanente 5 de Enero, 2009, 7:57

EN CAMINO

Tiempo Ordinario, ciclo “B” 

11 de enero de 2009 I Domingo: Bautismo del Señor

 

Autor: Neptalí Díaz Villán; C.Ss.R.                            Fuente: www.scalando.com

 

LECTURAS:

-      1ra lect.: Is 42,1-4.6-7

-      Sal 29(28)

-      2da lect.: Hch 10,34-38

-      Evangelio: Mc 1,7-11

 

JESÚS, EL HIJO MUY AMADO

 

“Graduarse” en la escuela del Bautista, fue para Jesús el punto de partida para su ministerio. Podríamos decir que allí terminó su formación pre-ministerial, ya que fue después del bautismo cuando Jesús inició su vida pública. (Vale esto también, para recordar que en el trabajo evangelizador, además de fe y entrega por la obra del Señor, se necesita  una formación sólida en distintas disciplinas).

 

Los evangelistas presentan al Bautista en el desierto y en el río Jordán, aludiendo a Elías, el precursor de los profetas (2Re 1,6-7). Con una vida muy austera, propia de los verdaderos profetas, vestido con un manto hecho de piel de camello, y alimentado con langostas y miel silvestre. Muy ubicado en su historia; con una madurez humana digna de admirar y una humildad tal, que le permitió reconocer en Jesús, algo más grande que él, indigno de desatarle las sandalias.

 

El Bautista no compitió con Jesús, comprendió que los dos eran parte del gran proyecto de salvación para el ser humano y no desperdició su vida creyéndose el protagonista central. (No pensó, como piensan algunos personajes de nuestro panorama mundial con delirios mesiánicos, que son el ombligo del mundo, que con ellos empieza la historia y sin ellos estaríamos perdidos). Supo cuándo actuar y cuándo retirarse para darle campo a otro, sin esa competencia desleal que se ve en nuestro mundo y algunas veces también en nuestras comunidades cristianas, animadas por deseos de sobresalir por encima de los demás.

 

Reconocer en Jesús a alguien más grande que él no lo llevó a infravalorar lo propio. Supo que su bautismo tenía sentido porque era de conversión, pero el de Jesús iba más allá porque era del Espíritu Santo. (El Evangelio de Mateo – 28,19 – complementa y dice que es en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, tal como lo tenemos ahora en la Iglesia).

 

Desde Nazaret fue Jesús en busca del Bautista. Hizo fila entre los que buscaban el perdón de los pecados, un alivio a sus dolores y salidas para sus muchos problemas. El nazareno hizo parte de los que estaban ansiosos por la liberación de su pueblo, con la esperanza de un Mesías que los salvara de todo tipo de esclavitud. La escuela del Bautista y su bautismo fueron las pinceladas finales en la formación de Jesús, para descubrir que tenía una misión especial en el mundo. El bautismo no es punto de llegada, como muchos en la actualidad lo ven, llevando una religiosidad mediocre, cumplidora y conformista; el bautismo es punto de partida para todo un camino con un compromiso a realizar.

 

En el bautismo de Jesús se hizo presente el Espíritu que lo acompañó toda su vida y fue el móvil de todos sus actos. Allí el Padre lo declaró su Hijo muy amado en el que se complacía.

 

Jesús fue un Hijo que experimentó el amor. El Amor del Padre Dios manifestado primero en sus padres y luego de todas las personas con las que creció y compartió su vida, le permitió como dice Lucas, crecer en sabiduría y en gracia delante de Dios y de los hombres (Lc 2,52). El amor es más importante de lo que nosotros pensamos. La falta de afecto sobre todo en las primeras facetas del ser humano, trae consecuencias desastrosas para el ser humano. Muchas personas viven llenas de frustraciones, odios, rencores, etc., por su fría formación o en el extremo, porque durante sus primeros años de vida sufrieron y agresividad.

 

John Watson[1], un reconocido investigador del siglo pasado, aseguraba que el afecto paternal debía ser dosificado para no maleducar a los hijos: “nunca los abrace ni los bese y tampoco los deje sentar en su regazo”. Hoy sabemos que eso no es cierto y que, por el contrario, por la frialdad en las relaciones familiares muchas personas cargan una pesada cruz que no les permite desarrollarse plenamente.

 

Un estudio publicado en la revista Proceedings of the national academies encontró que en los primeros años de vida el contacto de los bebes con sus padres es vital para su desarrollo afectivo posterior y carecer de él trae consecuencia muy negativas. Esto no quiere decir que en una persona maltratada o con una infancia dolorosa, todo esté perdido. Estas personas pueden recibir tratamiento y recuperarse, aunque el tiempo perdido nunca se pueda recuperar.

 

Jesús fue antes que todo, el Hijo muy Amado. La vivencia del amor fue lo que le permitió a Jesús adquirir su capacidad de Amar, de perdonar, de sanar, de reclamar y de enfrentar la injusticia, de construir comunidad de discípulos y discípulas con una única norma suprema: el amor. En toda la vida y obra de Jesús, en su compromiso con el ser humano, especialmente con los pobres y excluidos de la sociedad transparentó el amor de Dios. Todo fue motivado por el Espíritu Santo que es el amor de complacencia.

Jesús, y ahora la ciencia lo confirma, nos ayuda a reconocer que el mejor estímulo, la mejor medicina y el mejor impulso para vivir es el amor. Que el mejor sentimiento por el que vale la pena luchar y entregarse, es el amor. Que sin amor nada somos y con amor todo se puede aún cosas inalcanzables para la razón, porque como dijo Anthony de Saint Exupery: “el corazón tiene razones que la razón no alcanza”.

 

Nosotros tenemos la oportunidad de abrirnos al amor de Dios manifestado en las personas y en la intimidad con Él. No dejemos pasar la oportunidad para brindar amor a nuestros hijos, a nuestros familiares, a los hermanos en la fe y a toda la humanidad. Dejémonos amar y demos amor, que en últimas ahí encontraremos el sentido de la vida. Si el amor es el motor de toda nuestra vida lo demás vendrá como consecuencia de ello. Entonces agradaremos al Padre tal como lo hizo Jesús, el Hijo muy amado en el que el Padre Dios encuentra toda su complacencia, porque “Dios es amor” (1 Jn 4,8).

 

Formato para imprimir Comentarios al autor: neptalidv@yahoo.com

 

Cadena de oración: http://www.scalando.com/orando.htm

 

Todo el material de esta publicación está libre de restricciones de derechos de autor y puede copiarse, reproducirse o duplicarse sin permiso alguno.  Sólo tiene que hacer una oración por las vocaciones redentoristas del Caribe.

 

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[1] En, Revista Semana No 1232, p. 178

www.scalando.com

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Domingo después de Epifanía – I Domingo Ordinario - Ciclo B

Enlace permanente 5 de Enero, 2009, 7:57

Moniciones para la Misa

Autor: Domingo Vásquez Morales, C.Ss.R. Fuente: www.scalando.com

Domingo después de Epifanía – I Domingo Ordinario - Ciclo B

El Bautismo, Sacramento del Espíritu

 

Monición de entrada:

                                   

Hermanos en Cristo Jesús, hoy estamos celebrando la fiesta del bautismo del Señor en el Río Jordán por Juan Bautista y con esta fiesta terminamos el tiempo de la Navidad.  Jesús en su Bautismo, se manifiesta como el Elegido, el Ungido con toda la fuerza del Espíritu, para anunciar un bautismo en el que el pecado sea realmente erradicado de la sociedad y del individuo.  En el Bautismo de Jesús se realiza la manifestación de su misión y su tarea en el mundo, predica el Reino de su Padre y sana a los enfermos.  Nosotros por nuestro bautismo estamos llamados a continuar la misión de Cristo en medio de la sociedad.

 

Primera lectura: Is 42, 1-4. 6-7 (Miren a mi Siervo a quien prefiero)

 

El siguiente texto del profeta Isaías nos describe los rasgos y el programa de acción del Siervo elegido del Señor: manso, paciente, fiel y tenaz en la obra de la justicia; él es alianza de un pueblo, luz de las naciones, y liberador de cuantos sufren.  La liturgia de hoy aplica este texto a Cristo, para definir su persona y su misión.  Escuchemos.

 

Segunda lectura: Hc 10, 34-38 (Dios ungió a Jesús con la fuerza del Espíritu)

 

La segunda lectura es tomada del libro de los Hechos de los Apóstoles.  El apóstol Pedro, en los inicios de la Iglesia, testimonia a Jesús de Nazaret como el Ungido de Dios con la fuerza del Espíritu Santo y resume su acción mesiánica al decir: “Pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él”.  Pongamos atención.

 

Tercera lectura: Mc 1. 6b-11 (Tú eres mi Hijo amado, mi preferido)

 

Las dos lecturas anteriores hablaron sobre el Siervo de Dios, ungido por el Espíritu Santo.  Juan conoce personalmente a Jesús, quien se ha colocado en la fila de los pecadores, y se resiste a bautizarlo; Juan lo identifica como el Cordero de Dios.  La presencia del Espíritu Santo consagró a Jesús como Mesías y Siervo con el poder para predicar, curar y fundar el Reino de Dios.  Les invito para que se pongan de pie para que cantamos el Aleluya.

 

Oración universal

 

1.    Por la Iglesia, extendida por el mundo: para que nunca desfallezca en su misión de predicar y bautizar en todas las partes del mundo. Roguemos al Señor.

 

2.    Por el Papa N., nuestro obispo N. y los demás obispos: para que Dios los visite con su gracia, los ilumine y les dé fuerzas. Roguemos al Señor.

 

3.    Por los padres de familias: para que como los primeros educadores en la fe, den buen ejemplo a sus hijos. Roguemos al Señor.

 

4.    Por todos los que estamos reunidos en el Señor: para que Dios nos conceda perseverar en la fe, y creer siempre en el amor. Roguemos al Señor.

 

5.    Por el progreso espiritual y material de todos los pueblos: para que todos tengan escuelas, hogar y el pan de cada día. Roguemos al Señor.

 

Exhortación final

(Tomado de B. Caballero: La Palabra cada Domingo, San Pablo, España, 1993, p. 247)

 

Padre nuestro, en este día en que celebramos

El bautismo de Jesús y nuestro propio bautismo en el Espíritu,

Te pedimos el coraje que nos es indispensable para confesar

a Cristo como Señor de nuestras vidas, para ser cristianos,

para poder rezar el padrenuestro y abrirnos al amor fraterno,

para ser miembros conscientes y adultos de tu pueblo, la Iglesia

a fin de que el mundo vea el testimonio de nuestra fe  y conducta,

para derretir nuestro hielo y llenar nuestro vacío interior,

para vencer el pecado con la fuerza de tu amor en el corazón,

para vivir, en fin, la moral cristiana con talantes de hijos tuyos

y como Ley del Espíritu que da vida en Cristo Jesús.

 

Amén

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Especial de Navidad:  http://www.scalando.com/Liturgia/navidad.htm

Cadena de oración: http://www.scalando.com/orando.htm

 

Todo el material de esta publicación está libre de restricciones de derechos de autor y puede copiarse, reproducirse o duplicarse sin permiso alguno.  Sólo tiene que hacer una oración por las vocaciones redentoristas del Caribe.

 

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Moniciones para la Epifanía del Señor - Ciclo B

Enlace permanente 30 de Diciembre, 2008, 9:57

Moniciones para la Misa

Autor: Domingo Vásquez Morales, C.Ss.R. Fuente: www.scalando.com

Moniciones para la Epifanía del Señor - Ciclo B

Fe adulta y evangelio de la infancia

 

6 de enero

Monición de entrada:                       

En esta fiesta de hoy, celebramos la manifestación de Jesús.  Es la fiesta de la luz que nos ilumina y de regalos porque hemos recibido el don más precioso: Jesucristo mismo.  En esta celebración, unidos a todos los hombres, caminemos como un solo pueblo hacia el reconocimiento de Jesús como el Salvador.  Expresemos nuestra alegría cantando con ánimo…

Primera lectura: Is 60, 1-6 (La gloria del Señor amanece sobre ti)

 

Isaías proclama con gran exaltación la Buena Nueva a las gentes que andaban en la oscuridad.  Una luz brilla; la gloria de Dios aparece.  Cristo es esta estrella radiante de la mañana que nos guía en la vida.  Él vino al mundo para que lleguemos hasta él.  Escuchemos esta primera lectura.

Segunda lectura: Ef 3, 2-3a.5-6 (También los gentiles son coherederos)

San Pablo, en la carta a los efesios, nos habla de la gracia que Dios nos ha dado.  Por nuestro bautismo somos coherederos y copartícipes de la promesa de Dios.  Nosotros sentimos alegría ya que en Cristo somos un pueblo de reyes, pueblo sacerdotal, una asamblea santa.

Tercera lectura: Mt 2, 1-12 (Venimos de Oriente para adora al Rey)

El siguiente relato es muy conocido por todos nosotros.  Los magos buscan con plena sinceridad a Cristo para ofrecerle sus riquezas, su fe, su amor y ofrecerse a sí mismos.  Estamos invitados a encontrar a Cristo en este Evangelio y en la eucaristía.  Antes de la proclamación del Evangelio nos ponemos de pie, para entonar el Aleluya.

Oración universal

1.    Por la Iglesia, nuestra madre: para que haga resplandecer ante los pueblos la luz del Evangelio. Roguemos al Señor.

 

2.    Por todos los niños: para que ellos gocen hoy y siempre de un sincero amor familiar. Roguemos al Señor.

 

3.    Por todos nosotros aquí reunidos: para que vivamos abiertos a los signos de los tiempos y respondamos con prontitud a la llamada de Dios y de nuestros hermanos, especialmente los más pobres. Roguemos al Señor.

 

4.    Por nuestro país (se dice el nombre)  y todos sus habitantes: para que hoy llegue la luz de Cristo a cada hogar. Roguemos al Señor.

 

5.    Por nuestras comunidades: para que reciban los dones del Señor. Roguemos al Señor.

Exhortación final

(Tomado de B. Caballero: La Palabra cada Domingo, San Pablo, España, 1993, p. 244)

Es justo bendecirte y darte gracias, Dios Padre nuestro,

Entre otras muchas, por estas cuatro razones fundamentales:

Porque Cristo, tu Hijo y nuestro hermano, plantó su tienda

En nuestro campamento humano, haciéndonos presente tu rostro;

Porque hoy has revelado a Cristo, para luz de los pueblos,

Tu oferta de salvación universal para todos los hombres;

Porque al manifestarse Jesús en nuestra carne mortal

Nos hace partícipes de su inmortalidad bienaventurada;

Y finalmente porque así has elevado y dignificado tanto

Nuestra naturaleza que nos concedes tu filiación adoptiva.

Por todo ello y por tantos detalles, ¡gracias, Señor!

 

Amén.

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Especial de Navidad:  http://www.scalando.com/Liturgia/navidad.htm

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Todo el material de esta publicación está libre de restricciones de derechos de autor y puede copiarse, reproducirse o duplicarse sin permiso alguno.  Sólo tiene que hacer una oración por las vocaciones redentoristas del Caribe.

 

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“Porque sólo cuando se vea el rostro de Cristo y oiga su voz... se convertirá Internet en un espacio auténticamente humano, puesto que si no hay lugar para Cristo, tampoco hay lugar para el hombre... Que el Señor bendiga a todos los que trabajan con este propósito” (Juan Pablo II).

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Moniciones para II domingo después de Navidad - Ciclo B

Enlace permanente 30 de Diciembre, 2008, 9:54

Moniciones para la Misa

Autor: Domingo Vásquez Morales, C.Ss.R. Fuente: www.scalando.com

Moniciones para II domingo después de Navidad - Ciclo B

Abiertos a Dios

Monición de entrada:

           

Son varias las ideas que enriquecen este día dentro del tiempo litúrgico navideño en que celebramos el misterio de la Encarnación del Hijo de Dios: Octava de Navidad, circuncisión y nombre de Jesús, maternidad divina de María, jornada mundial de la paz y comienzo del año civil.