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Solemnidad de san Pedro y san Pablo
28 de Junio, 2007, 17:39
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Misioneros Redentoristas de la Provincia de San Juan |

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R. Dominicana |
Puerto Rico |
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Moniciones para la Misa |
Fiestas |
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Solmnidad de San Pedro y San Pablo |
29 de junio |
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Monición de entrada:
Buenos noches, sean todos bienvenidos a esta celebración:
Celebramos hoy la fiesta de nuestros santos patrones Pedro y Pablo. Los textos de la liturgia de hoy recogen los buenos momentos de la actividad de estas dos grandes columnas de la Iglesia que se entregaron de manera incondicional para dar a conocer la verdad, incluso hasta llegar a morir por ella. Son dos gigantes en la fe que se complementan mutuamente y le dan forma a la misión de la Iglesia. Nosotros necesitamos saber, conocer, en cierto modo experimentar, en la vida de los santos, lo que experimentamos en nuestra vida: nuestra contradicción y la constante compasión del Dios que nos levanta. Les invito para que se pongan de pie para dar inicio a la Eucaristía de hoy y lo hacemos cantando con alegría.
Primera lectura: Hc 12, 1-11
El texto que a continuación escucharemos nos sitúa al comienzo de la persecución del rey Agripa I contra la comunidad cristiana. Pedro ha sido liberado de las maquinaciones del rey, gracias a una intervención directa de Dios a favor del apóstol. Pedro actúa como un autómata ante los mandatos del ángel, que siempre lleva la iniciativa. Escuchemos atentos este interesante relato.
Segunda lectura: II Tim 4,6-8.17-18
Escucharemos un párrafo de la segunda carta de San Pablo a Timoteo. El apóstol repasa su vida y nos deja su testimonio: el esfuerzo y entrega de alguien apasionado que se ha entregado sin reserva a la causa del Evangelio. Las imágenes deportivas que usa (combates, carrera) ayudan a acentuar el gozo por la cercanía de la meta final, pero el premio o la corona los da el Señor, fiel a su palabra y a los dones que ha querido dar a sus criaturas. Escuchemos atentamente.
Tercera lectura: San Mateo 16, 13-19
En el Evangelio de hoy se le da a Pedro “oficialmente” el título de piedra, roca en la que Jesús va a edificar su Iglesia, aunque ésta tiene un cimiento frágil no se hundirá. El misterio de la Iglesia, con Pedro a la cabeza, es un misterio de fragilidad sostenido por la mano de Jesús que la cuida y la mantiene en pie. Por otro lado, Pedro recibe el poder de atar y desatar. “Tu eres Pedro y te daré las llaves del reino de los cielos. Nos ponemos de pie y entonamos el Aleluya para escuchar la proclamación del Evangelio.
Oración de los fieles
A cada petición contestaremos: “Bendice, Señor, a tu Iglesia”.
1. Tú que rogaste por Pedro para que no se apagara su fe, da firmeza a la fe de tu Iglesia, roguemos al Señor…
2. Tú que, después de la resurrección, te apareciste a Simón Pedro y te revelaste a Saulo, ilumina nuestras mentes para que confesemos tu resurrección, roguemos al Señor…
3. Tú que elegiste al apóstol Pablo para que anunciara tu nombre a los paganos, haz de nosotros verdaderos apóstoles de tu Evangelio, roguemos al Señor…
4. Tú que misericordiosamente perdonaste las negaciones de Pedro, perdónanos también nuestras culpas y pecados, roguemos al Señor…
Exhortación final:
Bendito sea, Dios, Padre nuestro, Dios de los apóstoles,
Por habernos llamado a la fe e tu pueblo la Iglesia,
Que has cimentado sobre Cristo y sobre la palabra y el testimonnio
De los apóstoles, a quienes él elegió como sucesores suyos.
Te alabamos hoy con estos testigos cualificados del evangelio
Y columnas de la Iglesia, que fueron los apóstoles Pedro y Pablo.
Concédenos, Señor, responder a tu elección de amor
Para colamar las esperanzas depositadas en esta hora del mundo,
Para mostrar tu rostro auténtico a nuestros hermanos los hombres,
Para irradiar la luz del evangelio de Cristo en torno nuestro.
Para presentar ante el mundo el rostro joven de tu Iglesia.
Amén
(Tomado de B. Caballero: La Palabra cada domingo, San Pablo, España, 1993, p. 621)
Formato para imprimir Preguntas, comentarios y agradecimiento a: Domingo Vásquez Morales, C.Ss.R.


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Moniciones XIII Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo C
26 de Junio, 2007, 2:25
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Misioneros Redentoristas de la Provincia de San Juan |

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¿Cuántos hay scalándonos?

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R. Dominicana |
Puerto Rico |
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Autor: Domingo Vásquez Morales, C.Ss.R. Fuente: www.scalando.com |
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Haz para ver las lecturas del día: |
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- 1ra lect.: 1Re 19,16b.19-21
- Sal 15,1-2a.5.7-8.9-10.11
- 2da lect.: Gal 4,31b-5,1.13-18
- Evangelio: Lc 9,51-62 |
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Amor agradecido por el perdón de Dios |
LAS LECTURAS DE HOY
Monición de entrada:
Muy buenas noches (días, tardes), hermanas y hermanos, Estamos celebrando el vigésimo tercer domingo del ciclo litúrgico a través del año. Cristo, como los profetas, nos invita a seguirle. Su camino hacia Jerusalén fue camino hacia su muerte. Nuestro camino no es fácil. Para seguir a Cristo el único camino hacia la libertad perfecta es la Cruz. Respondamos a Cristo con todo nuestro corazón. Pónganse de pie, para que empecemos esta eucaristía cantando todos a una voz el canto de entrada.
Primera lectura: I Reyes 19, 16b.19-21 (El profeta Elías llama a Eliseo)
La vocación de Eliseo es semejante a cualquier llamada de Dios. Eliseo respondió a su vocación y continuó la misión de Elías. Escuchemos.
Segunda lectura: Gálatas 5, 1.13-18 (Su vocación es la libertad)
Cristo nos ha liberado. La libertad se expresa y alcanza su plenitud en el amor, es la disponibilidad para la gracia de Dios que supera la ley. El pecado esclaviza; la gracia nos hace libres para amar. Pongan atención a san Pablo en su carta a los Gálatas.
Tercera lectura: Lucas 9, 51-62 (Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén)
Los que quieran seguir a Cristo, tal como lo propone el evangelio de hoy, tienen que desprenderse de bienes materiales, romper las ataduras con el pasado, incluyendo lo que más amamos, en caso que esto fuese obstáculo. Sólo así estaremos disponibles y seremos libres para anunciar el Reino de Dios. De pie, por favor, para entonar el Aleluya.
Oración Universal:
Por la iglesia, para que sea fiel a Cristo y a su Evangelio. Roguemos al Señor.
Por todos los misioneros y por todos los evangelizadores que sufren por el Reino de Dios, para que reciban el consuelo y el premio de Dios. Roguemos al Señor.
Por los que gobiernan las naciones, para que respeten la libertad de los Hijos de Dios. Roguemos al Señor.
Por los jóvenes, para que respondan con generosidad a la llamada del Señor a servir a la iglesia como sacerdotes y religiosos. Roguemos al Señor.
Por cada uno de nosotros y por nuestras intenciones (una pausa), para que nos sintamos animados a caminar siempre con Cristo en este mundo. Roguemos al Señor.
Exhortación Final
(Tomado de B. Caballero: La Palabra cada Domingo, San Pablo, España, 1993, p. 539)
Con la alegría que tu Espíritu infunde en nuestros corazones
te alabamos a boca llena, Padre nuestro, porque nos llamaste
a la libertad y a la confianza que nos da tu amor, mediante
la comunión de destino con Jesucristo, tu Hijo y nuestro Señor.
Concédenos tú, Señor Jesús, hambre y sed de fidelidad
para seguirte resueltamente y caminar fielmente a tu lado
win perder el paso, hasta la meta final de la pascua eterna.
Para eso, fortalécenos con tu Espíritu y purifícanos con su fuego
que consuma nuestra escoria, nuestros miedos, nuestros egoísmos.
Haznos, Señor, testigos de tu evangelio en un mundo difícil
que sufre vacío de espíritu de amor y de esperanza.
Amén.
Formato para imprimir
Preguntas, comentarios y agradecimiento a: Domingo Vásquez Morales, C.Ss.R.

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Homilía XIII Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo C
26 de Junio, 2007, 2:20
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Misioneros Redetoristas/Provincia de San Juan |

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En Camino
Homilía para el Domingo |

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Tiempo Ordinario
XIII Domingo |
1 de julio de 2007 |
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Autor: Neptalí Díaz Villán CSsR. Fuente: www.scalando.com
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Haz para para ver las lecturas de hoy |
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- 1ra lect.: 1Re 19,16b.19-21
- Sal 15,1-2a.5.7-8.9-10.11
- 2da lect.: Gal 4,31b-5,1.13-18
- Evangelio: Lc 9,51-62 |
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Propuesta de vida |
En muchas ocasiones los evangelistas nos presentan a Jesús en camino. El tema del camino es central en los evangelios, pues éste es precisamente un camino que conduce a una vida plena y feliz; es una propuesta para realizar y realizarse como ser humano. El mismo Jesús es presentado por el Cuarto Evangelista como el camino, la verdad y la vida (Jn 14,6).
Según el relato de Lucas, que leemos hoy, Jesús iba camino de Jerusalén. Para ir desde Galiea (en el norte de Palestina) a Judea (en el sur de Palestina), era necesario pasar por Samaría. Es bien sabido que samaritanos y judíos eran enemigos.
El cisma samaritano había tenido su origen en la recolonización de Samaría (Según 2Re 17), cuando fueron reemplazados los israelitas de Efraín, por los persas. “Estos nuevos habitantes tenían sus propias religiones que mezclaron luego con el judaísmo a la vuelta del destierro, en la época de Zorobabel y de Nehemías, o en el momento de la conquista de Alejandro. Fue entonces, según el historiador judío Flavio Josefo, cuando los samaritanos construyeron un templo en el monte Garizín”. El libro de Nehemías (4,1ss) y el segundo libro de Esdras (4,1ss) muestran algunas dificultades y riñas entre los samaritanos y los judíos.
Por ser una mezcla entre judíos y no judíos, los samaritanos eran rechazados por los judíos tradicionales. Los samaritanos no constituyeron una secta judía sino un grupo de oposición al judaísmo. Aceptaban el Pentateuco y seguían prescripciones como la circuncisión, el Sábado y las demás fiestas. Creían en un solo Dios, cuyo intérprete Moisés, había liderado el proceso de liberación de Egipto y la revelación del Sinaí. Se consideran los continuadores de la fe legítima de Israel y tildaban a los judíos como cismáticos. No aceptan los demás libros del A.T. y se oponían rotundamente a Jerusalén como capital religiosa y al templo como santuario central.
Las agresiones iban y venían. Por eso, para evitar problemas, muchos judíos que debían pasar de Galilea a Judea o viceversa, preferían rodear por la costa o por la cuenca del Jordán, lo cual representaba unas horas más de camino.
El judío Jesús, en un primer momento tuvo una actitud de recelo para con los samaritanos y los gentiles (Mt 10,5). Pero después maduró como persona y como creyente. Abandonó el sectarismo y el fundamentalismo propio de los judíos ortodoxos y asumió una postura más abierta e incluyente. Por eso en su camino hacia Jerusalén, quiso compartir su propuesta de salvación con los samaritanos para involucrarlos en su proyecto. Para esto envió a unos mensajeros con el fin de preparar hospedaje, pero los samaritanos no lo aceptaron porque se dirigía hacia Jerusalén, mostrando así el rechazo que había hacia los judíos, especialmente hacia Jerusalén y su templo.
Dos de sus discípulos reaccionaron de manera violenta. Ellos fueron Santiago y Juan, (llamados por Jesús hijos del trueno – Mc 3,17), por su mentalidad judía cerrada, con características propias de los celotes y además con la idea de un Mesías todopoderoso. Pensaban que el Mesías se iba a tomar el poder y a establecer el reinado de Dios gustárale a quien le gustare, y que nadie podría oponerse porque Dios estaba de su parte. Por eso se les hizo fácil sugerirle a Jesús que oraran todos para que el todopoderoso mandara fuego del cielo y acabara con ellos, como lo había hecho Elías (2Re 1,10ss).
Pero Jesús los reprendió porque estaba muy convencido de la validez de su evangelio, como para desestabilizarse porque un grupo no lo aceptaba. Porque su camino era una propuesta de vida y no una imposición colectiva. Cada vez que en la historia se ha tratado de imponer el camino de Jesús, éste ha dejado de ser buena noticia y se ha convertido en un recurso más para justificar los afanes totalitaristas de algunos fanáticos. Los reprendió además, porque la oración es para entrar en comunión con Dios y su plan de salvación, y no para exigir que él haga lo que nuestros caprichos e inmadureces humanas le sugieran.
Como no lo aceptaron en Samaría, entonces respetó las diferencias y se fue para otra parte. “De mejores fiestas me han sacado”, dice el adagio popular. En otro momento pudo entrar, según lo testimonia el cuarto evangelista: (Jn 4,1ss).
Cuando el Evangelio se acepta, se asume y se vive en libertad, genera plenitud, alegría y felicidad. Cuando se impone genera rechazo, resentimientos y odios justificados. Es necesario seguir anunciado el evangelio en muchas partes del mundo donde no lo conocen porque nadie les ha hablado de él, o donde lo conocen a medias, porque se ha presentado como una religión y no como una propuesta vital para ser mejores seres humanos.
Afortunadamente ya no es el tiempo para imponer la cristiandad como se hizo otrora, con pésimos resultados para la vivencia de una fe auténticamente cristiana. Ahora, en un ambiente de libertad, tenemos el desafío de testimoniar la validez del camino de Jesús para todo ser humano que quiera seguirlo. Ahora podemos mostrar el camino de Jesús como una vía segura para ser mejores seres humanos y para logar una humanidad más fraterna, justa y feliz. Para que cada ser humano le encuentre sentido pleno a su vida en el encuentro respetuoso y amoroso con el Otro (Dios) y con los otros.
La libertad peligrosa y fecunda
Que el camino de Jesús sea una opción libre no significa que sea fácil y se pueda tomar deportiva e irresponsablemente. Las exigencias de Jesús para con los tres personajes que quisieron seguirlo, son un signo de la seriedad con la que hay que asumir su camino y de la supremacía del Reino sobre los demás intereses de tipo personal.
San Pablo, en la Carta a los Gálatas, exhorta a su comunidad a tener cuidado con el manejo de la libertad. La libertad es un medio absolutamente necesario para la realización humana; pero a su vez es un medio que mal manejado puede conducir a esclavitudes y frustraciones inmensas.
Por lo tanto, la libertad se nos presenta como un desafío que trae consigo una oportunidad y un riesgo. Por ese motivo, dice Erik From, muchos le tienen miedo a la libertad. Pero suprimir la libertad no deja de ser un atentado; un absurdo renunciar a ella y un acto frustrante, abusar de ella. La verdadera libertad, dice Pablo, es para amar. Ama y haz lo que quieras, concluye S. Agustín.
Formato para imprimir Comentarios al autor: neptalidv@yahoo.com
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