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Moniciones para el Miercoles de Ceniza Ciclo A
31 de Enero, 2008, 21:58
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LAS LECTURAS DE HOY
Monición de entrada
Hoy la Iglesia inicia el Tiempo de Cuaresma, tiempo de gracia y compasión. La cuaresma es una invitación: a renovar nuestro compromiso Bautismal por medio de la oración, una oración que sea más profunda, a una penitencia comprometida, individual y comunitaria, al amor en solidaridad con los más necesitados. Por la imposición de la ceniza, el mismo nos llama a convertirnos, creer en el Evangelio y caminar hacia la Pascua.
Primera lectura Jl 2, 3;12-18 (Conviértanse al Señor, su Dios)
El profeta Joel nos presenta la cercanía del día del Señor. De ahí la importancia del llamado a la conversión. La conversión no debe ser sólo externa. No hay que rasgar (romper) las vestiduras, sino el corazón. Es un moviendo de retorno al Dios Creador y Salvador por medio de la oración, el ayuno y los actos de penitencia.
Segunda lectura II Cor 5, 20-6,2 (Ahora es tiempo de gracia y salvación)
El Apóstol Pablo se nos presenta en esta lectura como embajador de Cristo. Es decir, embajador de la reconciliación. Cristo entregó su vida por los pecadores. No podemos despreciar ese don. “Déjense reconciliar con Dios”. También nos recuerda san Pablo que “Ahora es el tiempo de gracia”.
Tercera lectura Mt. 6,1-6.16-18 (Limosna, oración y ayuno)
Las tres obras buenas de un buen judío eran: 1- La limosna, 2- La oración y 3- El ayuno. El Evangelio de hoy trae el tema de la verdadera religiosidad, el nuevo espíritu que debe animar al cristiano. Cristo nos insiste en la INTERIORIDAD de espíritu cuando practicamos el ayuno, la oración y cuando damos limosna.
Oración Universal:
A cada invocación, ustedes responderán: “Señor, danos un corazón nuevo”
- Por la Madre Iglesia, para que nos proclame siempre las exigencias del mensaje evangélico, roguemos al Señor…
- Por todos los cristianos, para que esta Cuaresma sea para ellos un tiempo de conversión del corazón, roguemos al Señor…
- Por los gobernantes, especialmente los nuestros, para que sirvan a todos con justicia y respeto, roguemos al Señor…
- Por los que sufren en desempleos, en vicios, en las cárceles, para que consigan liberación y sepan unir sus sufrimientos a los de Cristo, roguemos al Señor…
- Por cada uno de nosotros, los aquí presentes, para que cada día de Cuaresma sea un encuentro con Cristo, roguemos al Señor…
Exhortación Final
Dios te espera en esta Cuaresma:
¿DÓNDE?
En la Puerta de nuestro confesionario, en los actos penitenciales en las comunidades.
¿PARA QUÉ?
-Para perdonarte todos los pecados
-para ayudarte a que no vuelvas cometerlos
-para devolverte la paz y la tranquilidad
-para que comiences una nueva vida, sin cuentas pendientes
¿CÓMO?
-Sin ningún rencor
-Con los brazos abiertos
-Como al hijo que se había ido y que ahora vuelve al hogar paterno.
-Con un nuevo plan para ti, mejor que el que echaste a perder.
Hermano el Señor te invita a que “Volvamos nuestros ojos y nuestra vida a Dios”. No pierdas esta oportunidad.
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Preguntas, comentarios y agradecimiento a: Domingo Vásquez Morales, C.Ss.R.
Todo el material de esta publicación está libre de restricciones de derechos de autor y puede copiarse, reproducirse o duplicarse sin permiso alguno. Sólo tiene que hacer una oración por las vocaciones redentoristas del Caribe.
Empezo la Cuaresma: http://www.scalando.com/Cuaresma/cicloA.htm
Cadena de oración: http://www.scalando.com/orando.htm
www.scalando.com / www.cssr.com / www.casacristo.com |
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Moniciones para la Presentación del Señor
31 de Enero, 2008, 21:00
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Moniciones para la Misa |
Fiestas |
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Presentación del Señor |
2 de febrero |
Monición de entrada
La fiesta de hoy es conocida y celebrada con diversos nombres: La presentación del Señor, la purificación de María, la fiesta de la luz, la fiesta de las Candelas o Candelaria, es decir, fiesta de la luz.
María y José acuden con el Niño al templo de Jerusalén para cumplir la doble disposición de la ley mosaica: presentación del primogénito varón al Señor para su rescate y purificación de la madre a los cuarenta días del parto. De pie, por favor para recibir a los celebrantes de esta Eucaristía.
Primera lectura: Mal 3, 1-4 (El mensajero del Señor entrará en su santuario)
En la primera parte de la alocución de Simeón, es decir, en la proclamación mesiánica de Jesús, escuchamos un eco, mejor dicho vemos la realización del anuncio del profeta Malaquías: venida del Señor al santuario. El libro de Malaquías está centrado en la figura del Mensajero, se orienta a crear una nueva actitud religiosa que, a su vez, renueve el culto del templo, que estaba en franca decadencia. Escuchemos.
Segunda lectura: Heb 2, 14-18 (Tenía que parecerse a todos sus hermanos)
Jesús participó de nuestra humanidad y con su muerte nos liberó del poder de Satanás que nos tenía esclavizados. Jesús es el Sumo Sacerdote compasivo y fidedigno en lo que toca a Dios. Pongan atención
Tercera lectura: Lc 2, 22-40 (Mis ojos han visto a tu Salvador)
En el texto evangélico de hoy y en boca del anciano Simeón hay una proclamación solemne, casi oficial, de Jesús en el mismo templo de Jerusalén, como el Mesías esperado. Dichoso este anciano a quien el paso de los años no le apagó sus pupilas, sino que le dio una visión más aguda y penetrante para ver en aquella oblación, que parecía tan rutinaria como una de tantas, a una pareja distinta y a un niño sin paralelo: el Mesías de Dios.
Oración Universal
Que nuestra oración, hermanos (as), se eleve a Dios Padre todopoderoso, por el bien de toda la humanidad a la que Cristo ha venido a iluminar con su presencia y a salvar por medio de la Iglesia.
1. Por la Iglesia de Dios: para que, por la vida de sus fieles y el ministerio de sus sacerdotes, haga brillar ante los hombres la luz de Cristo, Salvador de las naciones. Roguemos al Señor.
2. Por nuestros gobernantes: para que su labor sea siempre de servicio, de justicia y de paz. Roguemos al Señor.
3. Por las madres de familias: para que reciban en sus hogares el honor, la ayuda y la gratitud que merecen sus afanes de cada día por el bienestar su familia. Roguemos al Señor.
4. Por los enfermos y todos los que sufren: para que perseveren de la llamada de atención a la responsabilidad de todos. Roguemos al Señor.
5. Por nosotros mismos, los aquí reunidos; y por todos los miembros de nuestra parroquia: para que la manifestación del Señor en la carne sea causa de edificación y vida, y no ocasión de caída y escándalo. Roguemos al Señor.
Dios todopoderoso y eterno, que recibiste hoy en tu templo a tu Unigénito, que se ofrecía por nosotros: te pedimos humildemente que escuches nuestras oraciones. Por Jesucristo….
Exhortación Final
(Tomado de B. Caballero: La Palabra cada Domingo, San Pablo, España, 1993, p. 609)
Te bendecimos, Dios Padre, Dios de la luz y del fuego,
porque hoy tu Hijo, Cristo Jesús, es presentado en el templo
en ofrenda a ti; y por el Espíritu es proclamado ante el mundo
como gloria de tu pueblo y luz para iluminar a las naciones.
¡Gloria a ti, Señor! Por manos de María se ofrece a Jesús
para cumplir tu voluntad como víctima agradable de expiación.
todo ello anticipaba su opción radical por el reino de Dios;
por eso va a ser piedra de tropiezo, una bandera discutida.
Purifícanos, Señor, con el fuego de tu Espíritu para que,
renovados en la opción de nuestro bautismo, optemos con Cristo
por el servicio de tu reino en la fidelidad de cada día.
Amén.
Formato para imprimir
www.scalando.com / www.cssr.com www.casacristo.com
Monición de entrada
La fiesta de hoy es conocida y celebrada con diversos nombres: La presentación del Señor, la purificación de María, la fiesta de la luz, la fiesta de las Candelas o Candelaria, es decir, fiesta de la luz.
María y José acuden con el Niño al templo de Jerusalén para cumplir la doble disposición de la ley mosaica: presentación del primogénito varón al Señor para su rescate y purificación de la madre a los cuarenta días del parto. De pie, por favor para recibir a los celebrantes de esta Eucaristía.
Primera lectura: Mal 3, 1-4 (El mensajero del Señor entrará en su santuario)
En la primera parte de la alocución de Simeón, es decir, en la proclamación mesiánica de Jesús, escuchamos un eco, mejor dicho vemos la realización del anuncio del profeta Malaquías: venida del Señor al santuario. El libro de Malaquías está centrado en la figura del Mensajero, se orienta a crear una nueva actitud religiosa que, a su vez, renueve el culto del templo, que estaba en franca decadencia. Escuchemos.
Segunda lectura: Heb 2, 14-18 (Tenía que parecerse a todos sus hermanos)
Jesús participó de nuestra humanidad y con su muerte nos liberó del poder de Satanás que nos tenía esclavizados. Jesús es el Sumo Sacerdote compasivo y fidedigno en lo que toca a Dios. Pongan atención
Tercera lectura: Lc 2, 22-40 (Mis ojos han visto a tu Salvador)
En el texto evangélico de hoy y en boca del anciano Simeón hay una proclamación solemne, casi oficial, de Jesús en el mismo templo de Jerusalén, como el Mesías esperado. Dichoso este anciano a quien el paso de los años no le apagó sus pupilas, sino que le dio una visión más aguda y penetrante para ver en aquella oblación, que parecía tan rutinaria como una de tantas, a una pareja distinta y a un niño sin paralelo: el Mesías de Dios.
Oración Universal
Que nuestra oración, hermanos (as), se eleve a Dios Padre todopoderoso, por el bien de toda la humanidad a la que Cristo ha venido a iluminar con su presencia y a salvar por medio de la Iglesia.
1. Por la Iglesia de Dios: para que, por la vida de sus fieles y el ministerio de sus sacerdotes, haga brillar ante los hombres la luz de Cristo, Salvador de las naciones. Roguemos al Señor.
2. Por nuestros gobernantes: para que su labor sea siempre de servicio, de justicia y de paz. Roguemos al Señor.
3. Por las madres de familias: para que reciban en sus hogares el honor, la ayuda y la gratitud que merecen sus afanes de cada día por el bienestar su familia. Roguemos al Señor.
4. Por los enfermos y todos los que sufren: para que perseveren de la llamada de atención a la responsabilidad de todos. Roguemos al Señor.
5. Por nosotros mismos, los aquí reunidos; y por todos los miembros de nuestra parroquia: para que la manifestación del Señor en la carne sea causa de edificación y vida, y no ocasión de caída y escándalo. Roguemos al Señor.
Dios todopoderoso y eterno, que recibiste hoy en tu templo a tu Unigénito, que se ofrecía por nosotros: te pedimos humildemente que escuches nuestras oraciones. Por Jesucristo….
Exhortación Final
(Tomado de B. Caballero: La Palabra cada Domingo, San Pablo, España, 1993, p. 609)
Te bendecimos, Dios Padre, Dios de la luz y del fuego,
porque hoy tu Hijo, Cristo Jesús, es presentado en el templo
en ofrenda a ti; y por el Espíritu es proclamado ante el mundo
como gloria de tu pueblo y luz para iluminar a las naciones.
¡Gloria a ti, Señor! Por manos de María se ofrece a Jesús
para cumplir tu voluntad como víctima agradable de expiación.
todo ello anticipaba su opción radical por el reino de Dios;
por eso va a ser piedra de tropiezo, una bandera discutida.
Purifícanos, Señor, con el fuego de tu Espíritu para que,
renovados en la opción de nuestro bautismo, optemos con Cristo
por el servicio de tu reino en la fidelidad de cada día.
Amén.
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Moniciones Presentación del Señor
31 de Enero, 2008, 6:11
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Moniciones para la Misa |
Fiestas |
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Presentación del Señor |
2 de febrero |
Monición de entrada
La fiesta de hoy es conocida y celebrada con diversos nombres: La presentación del Señor, la purificación de María, la fiesta de la luz, la fiesta de las Candelas o Candelaria, es decir, fiesta de la luz.
María y José acuden con el Niño al templo de Jerusalén para cumplir la doble disposición de la ley mosaica: presentación del primogénito varón al Señor para su rescate y purificación de la madre a los cuarenta días del parto. De pie, por favor para recibir a los celebrantes de esta Eucaristía.
Primera lectura: Mal 3, 1-4 (El mensajero del Señor entrará en su santuario)
En la primera parte de la alocución de Simeón, es decir, en la proclamación mesiánica de Jesús, escuchamos un eco, mejor dicho vemos la realización del anuncio del profeta Malaquías: venida del Señor al santuario. El libro de Malaquías está centrado en la figura del Mensajero, se orienta a crear una nueva actitud religiosa que, a su vez, renueve el culto del templo, que estaba en franca decadencia. Escuchemos.
Segunda lectura: Heb 2, 14-18 (Tenía que parecerse a todos sus hermanos)
Jesús participó de nuestra humanidad y con su muerte nos liberó del poder de Satanás que nos tenía esclavizados. Jesús es el Sumo Sacerdote compasivo y fidedigno en lo que toca a Dios. Pongan atención
Tercera lectura: Lc 2, 22-40 (Mis ojos han visto a tu Salvador)
En el texto evangélico de hoy y en boca del anciano Simeón hay una proclamación solemne, casi oficial, de Jesús en el mismo templo de Jerusalén, como el Mesías esperado. Dichoso este anciano a quien el paso de los años no le apagó sus pupilas, sino que le dio una visión más aguda y penetrante para ver en aquella oblación, que parecía tan rutinaria como una de tantas, a una pareja distinta y a un niño sin paralelo: el Mesías de Dios.
Oración Universal
Que nuestra oración, hermanos (as), se eleve a Dios Padre todopoderoso, por el bien de toda la humanidad a la que Cristo ha venido a iluminar con su presencia y a salvar por medio de la Iglesia.
1. Por la Iglesia de Dios: para que, por la vida de sus fieles y el ministerio de sus sacerdotes, haga brillar ante los hombres la luz de Cristo, Salvador de las naciones. Roguemos al Señor.
2. Por nuestros gobernantes: para que su labor sea siempre de servicio, de justicia y de paz. Roguemos al Señor.
3. Por las madres de familias: para que reciban en sus hogares el honor, la ayuda y la gratitud que merecen sus afanes de cada día por el bienestar su familia. Roguemos al Señor.
4. Por los enfermos y todos los que sufren: para que perseveren de la llamada de atención a la responsabilidad de todos. Roguemos al Señor.
5. Por nosotros mismos, los aquí reunidos; y por todos los miembros de nuestra parroquia: para que la manifestación del Señor en la carne sea causa de edificación y vida, y no ocasión de caída y escándalo. Roguemos al Señor.
Dios todopoderoso y eterno, que recibiste hoy en tu templo a tu Unigénito, que se ofrecía por nosotros: te pedimos humildemente que escuches nuestras oraciones. Por Jesucristo….
Exhortación Final
(Tomado de B. Caballero: La Palabra cada Domingo, San Pablo, España, 1993, p. 609)
Te bendecimos, Dios Padre, Dios de la luz y del fuego,
porque hoy tu Hijo, Cristo Jesús, es presentado en el templo
en ofrenda a ti; y por el Espíritu es proclamado ante el mundo
como gloria de tu pueblo y luz para iluminar a las naciones.
¡Gloria a ti, Señor! Por manos de María se ofrece a Jesús
para cumplir tu voluntad como víctima agradable de expiación.
todo ello anticipaba su opción radical por el reino de Dios;
por eso va a ser piedra de tropiezo, una bandera discutida.
Purifícanos, Señor, con el fuego de tu Espíritu para que,
renovados en la opción de nuestro bautismo, optemos con Cristo
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Está cerca la Cuaresma: http://www.scalando.com/Cuaresma/cicloA.htm
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María y José acuden con el Niño al templo de Jerusalén para cumplir la doble disposición de la ley mosaica: presentación del primogénito varón al Señor para su rescate y purificación de la madre a los cuarenta días del parto. De pie, por favor para recibir a los celebrantes de esta Eucaristía.
Primera lectura: Mal 3, 1-4 (El mensajero del Señor entrará en su santuario)
En la primera parte de la alocución de Simeón, es decir, en la proclamación mesiánica de Jesús, escuchamos un eco, mejor dicho vemos la realización del anuncio del profeta Malaquías: venida del Señor al santuario. El libro de Malaquías está centrado en la figura del Mensajero, se orienta a crear una nueva actitud religiosa que, a su vez, renueve el culto del templo, que estaba en franca decadencia. Escuchemos.
Segunda lectura: Heb 2, 14-18 (Tenía que parecerse a todos sus hermanos)
Jesús participó de nuestra humanidad y con su muerte nos liberó del poder de Satanás que nos tenía esclavizados. Jesús es el Sumo Sacerdote compasivo y fidedigno en lo que toca a Dios. Pongan atención
Tercera lectura: Lc 2, 22-40 (Mis ojos han visto a tu Salvador)
En el texto evangélico de hoy y en boca del anciano Simeón hay una proclamación solemne, casi oficial, de Jesús en el mismo templo de Jerusalén, como el Mesías esperado. Dichoso este anciano a quien el paso de los años no le apagó sus pupilas, sino que le dio una visión más aguda y penetrante para ver en aquella oblación, que parecía tan rutinaria como una de tantas, a una pareja distinta y a un niño sin paralelo: el Mesías de Dios.
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Que nuestra oración, hermanos (as), se eleve a Dios Padre todopoderoso, por el bien de toda la humanidad a la que Cristo ha venido a iluminar con su presencia y a salvar por medio de la Iglesia.
1. Por la Iglesia de Dios: para que, por la vida de sus fieles y el ministerio de sus sacerdotes, haga brillar ante los hombres la luz de Cristo, Salvador de las naciones. Roguemos al Señor.
2. Por nuestros gobernantes: para que su labor sea siempre de servicio, de justicia y de paz. Roguemos al Señor.
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5. Por nosotros mismos, los aquí reunidos; y por todos los miembros de nuestra parroquia: para que la manifestación del Señor en la carne sea causa de edificación y vida, y no ocasión de caída y escándalo. Roguemos al Señor.
Dios todopoderoso y eterno, que recibiste hoy en tu templo a tu Unigénito, que se ofrecía por nosotros: te pedimos humildemente que escuches nuestras oraciones. Por Jesucristo….
Exhortación Final
(Tomado de B. Caballero: La Palabra cada Domingo, San Pablo, España, 1993, p. 609)
Te bendecimos, Dios Padre, Dios de la luz y del fuego,
porque hoy tu Hijo, Cristo Jesús, es presentado en el templo
en ofrenda a ti; y por el Espíritu es proclamado ante el mundo
como gloria de tu pueblo y luz para iluminar a las naciones.
¡Gloria a ti, Señor! Por manos de María se ofrece a Jesús
para cumplir tu voluntad como víctima agradable de expiación.
todo ello anticipaba su opción radical por el reino de Dios;
por eso va a ser piedra de tropiezo, una bandera discutida.
Purifícanos, Señor, con el fuego de tu Espíritu para que,
renovados en la opción de nuestro bautismo, optemos con Cristo
por el servicio de tu reino en la fidelidad de cada día.
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Moniciones IV Domino del Tiempo Ordinario Ciclo A
28 de Enero, 2008, 9:32
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LAS LECTURAS DE HOY
Nuestras comunidades cristianas están formadas en su mayoría por mujeres y hombres empobrecidos. Hoy la Palabra nos dirá, una vez más, que los humildes y los pobres son los preferidos del corazón de Dios. Él quiere realizar con nosotros un proyecto de vida y de salvación, donde aprendamos a compartir como hermanos todo lo que Él nos ha dado. Por eso, en esta celebración le damos gracias y le pedimos fuerzas para ser fieles a la misión que Él nos ha encomendado.
Primera lectura Sofonías 2, 3;12-13 (Dejaré en medio de ti un pueblo pobre y humilde)
Sofonías es un profeta que realiza su misión evangelizadora en el reino de Judá, en tiempos del rey Josías (640-609). Hace oír su voz profética hacia el año 630, después de cerca de 60 años que no se oía la voz de los profetas, pues el gran Isaías había terminado su misión hacia el 690 a.C (antes de Cristo). En la siguiente lectura Sofonías invita a los pobres del país a buscar a Yavé, porque Él es el refugio y el defensor de los débiles e indefensos.
Segunda lectura 1 Cor. 1,26-31 (Dios ha escogido lo débil del mundo)
Corinto era una gran ciudad griega en donde había muchos sabios, filósofos y gente importante a los ojos del mundo. Sin embargo, los que formaban la comunidad cristiana de Corinto eran gente sencilla y humilde. Pablo declara que precisamente este es el tipo de persona escogida por Dios para ser los primeros destinatarios y los protagonistas de su mensaje de salvación.
Tercera lectura Mt. 5,1-12 (Dichosos los pobres en el espíritu)
El evangelista Mateo nos presenta las bienaventuranzas como el programa de vida de todo seguidor de Jesús. Estas se presentan como las condiciones fundamentales que debe vivir el discípulo para envolverse en el Proyecto de Dios. Quien quiera vivir de acuerdo al programa que nos presenta Jesús tendrá dificultades y problemas, pero tendrá también la fuerza de Dios y la alegría de vivir de acuerdo a su Palabra salvadora. Puestos de pie, entonamos el Aleluya y escuchamos la Buena Nueva.
Oración Universal:
A cada invocación, ustedes responderán: “Gracias, Padre, por llamarnos dichosos”
1. Por toda la Iglesia de Jesús para que asuma con valentía y decisión la opción preferencial por los pobres. Roguemos al Señor.
2. Por todos los pobres que se han convertido en discípulos de Jesús para que puedan vivir alegres en medio de sus luchas y dificultades. Roguemos al Señor.
3. Por los pobres que se aprovechan y oprimen a sus hermanos más pobres, para que cambien de actitud y busquen los caminos del Dios solidario. Roguemos al Señor.
4. Por todas aquellas personas que luchan por la causa de la justicia para que no se desanimen y continúen realizando su trabajo en medio de las dificultades.
Exhortación Final
(Tomado de B. Caballero: La Palabra cada Domingo, San Pablo, España, 1993, p. 120)
Gracias, Señor, porque proclamándolos dichosos,
asignas el reino de Dios y devuelves la dignidad y la esperanza
a todos los que el mundo tiene por últimos e infelices:
los pobres y los humildes, los que lloran y los que sufren,
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